Ola de luz mundial. 15 de octubre de 2013

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lazosHoy es 15 de octubre, Día mundial de la Muerte Gestacional y Perinatal.

Hoy (y a lo largo de toda la semana) en diversos lugares del mundo se realizarán pequeños y grandes actos simbólicos presenciales en honor de nuestros pequeños.

Esta tarde a las 7 pm de tu ciudad estás invitada a prender una vela. Es una preciosa iniciativa a través de la cual, millones de velitas se prenderán en todo el globo terráqueo a medida que vayan dando las 7 pm en todos los usos horarios.

 

Miles de personas en todo el mundo pondrán también sus lazos azul/rosa. Yo te comparto la imagen que ha creado Fernanda Olguín de la web Mirar al cielo.

A lo largo de toda la semana de celebración esta comunidad de padres, madres, tíos, abuelos, amigos de todos estos niños que un día se fueron tan pronto, nos une esta emoción tan profunda que es el dolor-amor por nuestros pequeños perdidos.

 

dos velas

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“Las pérdidas perdidas” por Ruth Giménez Martín

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Formacion on lineHoy tengo el gusto de presentarte a una de mis alumnas de la Formación on line de Duelo Gestacional y Perinatal: Ruth Giménez Martín.

Ruth lleva aprendiendo conmigo desde el inicio de la que fue la comunidad de duelo en la que he impartido hasta ahora los cursos de formación.

 

Ruth es madre de tres hijos. Es psicóloga, IBCLC (Consultora certificada internacionalmente en lactancia materna) y socia voluntaria de la Asociación Sina de apoyo a la lactancia materna y la crianza consciente. El mundo de la maternidad es su pasión y junto con sus hijos, su motor en esta etapa de su vida. Puedes saber más sobre ella en su página web Ruth Giménez y en su fan page.

Hoy nos ha regalado este artículo para compartirlo con todos vosotros.

Ruth nos ofrece una reflexión sobre las pérdidas y concretamente sobre las que acaecen dentro del mundo de la reproducción asistida: 

 

Ruth Giménez

Las pérdiperinatales y gestacionales hoy en día siguen siendo invisibles. Toda pérdida conlleva un duelo y todo duelo tiene unas fases por las que hay que pasar para transitarlo de una forma sana y saludable. Una de esas fases es la negación, y ahí es donde está estancada la sociedad, negando una realidad con la que se encuentran muchas madres cada día. Obligando a las madres a fingir que no pasa nada, “ya vendrán más”.

Con las pérdidas perinatales, que son las cercanas al nacimiento, hay un mayor reconocimiento del dolor que puede sentir la familia con la pérdida, pero igualmente sobre el manejo en el momento de la pérdida o el respeto a las decisiones de la familia o sobre el reconocimiento de ese bebé que nace muerto, aún queda mucho por hacer y aprender.

En general, sobre todo en la sanidad pública,  NO se dan opciones, una vez que se ha detectado la pérdida, no se le consulta a la madre cómo quiere manejar la pérdida, si de forma medicalizada o expectante, no puede pasar el padre para no estar sola en esos momentos tan duros en los que te están diciendo que has perdido a tu bebé, o cuando ya te están practicando la intervención, y además te suelen hacer comentarios del tipo “chica, ya tendrás otro”, “no es para tanto”, “hay cosas peores”. Pero lo peor es que fuera del ámbito sanitario, cuando ya estás rodeada de los tuyos, la situación no es mucho mejor.

En este punto nos encontramos con las pérdidas gestacionales, pero si esto lo extrapolamos al ámbito de la reproducción asistida, ¿con qué nos encontramos?

Parejas que cuando empiezan el proceso ya vienen de un desgaste anterior, mucho tiempo intentando tener hijos de forma natural, con lo que esto conlleva, la pérdida de ilusión, la sensación de “hacerlo cuando toca”. Llegan a la reproducción asistida con esperanzas de conseguir lo que tanto desean, y entran en una rueda de pruebas, tratamientos y diagnósticos, un proceso donde la frialdad y la mecanización imperan… y eso suele ser lo que más recuerdan.

Una de las cosas que más echan en falta las parejas que han pasado por este proceso es la atención psicológica desde el primer momento, ya que llegan con un importante desgaste anterior, hay un nivel de estrés y ansiedad bastante altos ante la posibilidad de no conseguir el ansiado “positivo”, y una vez conseguido de mantenerlo, y el proceso en sí es devastador, a nivel emocional y psicológico para la pareja y físico para la madre: punciones, estimulación hormonal, la espera hasta saber el resultado… Y mientras transcurre el proceso, desgraciadamente en la mayoría de los casos, se van acumulando las pérdidas: si no se implanta el embrión, si una vez implantado se para, o las reducciones selectivas fetales en caso de FIV de varios embriones etc. ¿Estas pérdidas dónde quedan? Si socialmente el duelo por pérdida del bebé es prácticamente desconocido y no se respeta, no se comprende y las madres no nos permitimos transitarlo como cualquier otra pérdida de un ser querido, ¿Qué ocurre con estas pérdidas? ¿Y con los duelos que toda pérdida conlleva? ¿Dónde quedan esas pérdidas perdidas? Quién sabe…

Ruth Giménez

RuthGimenez.com

Página en facebook

 

 

Lee más en nuestra web sobre pérdidas en reproducción asistida. Clica en la imagen para acceder:

Las emociones perdidas

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Formación en Duelo Gestacional y Perinatal

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comunidadDesde la Formación en Duelo Gestacional y Perinatal:

* Para quien trabaja como terapeuta, doula, matrona, coach…

* Para quien ha pasado por una o varias pérdidas y quiere entender y comprender qué ha ocurrido y cuál es el camino del duelo que deberá transitar (o que está transitando o transitó) para comenzar a sanar su dolor profundo.

* Para quien siente que quiere profundizar en su sombra y aprender sobre esta parte tan negada de la maternidad.

Estamos viendo el videocurso de larga duración “Al centro del dolor. Donde el corazón llora lágrimas de sangre”.

Este curso está organizado en diferentes temas que nos mostrarán la realidad de los diferentes protagonistas que encontramos en el drama de la vida, y en concreto, en la muerte gestacional y perinata:

La madre

El padre

La pareja

Los otros hijos / hermanos

Los padres (abuelos)

La familia cercana (tus hermanos, cuñados, sobrinos…) y la familia lejana (tíos, primos…). Tuyos y de tu pareja.

El sistema médico (como ente social, personal, profesional…)

La comunidad (las personas que conoces: amigos, colegas, vecinos…)

La sociedad (las personas con las que te cruzas en la calle pero no tienes relación; en su sentido más amplio)

Ahora mismo acabamos de terminar el 1er tema: La madre. Que consta de los siguientes epígrafes, cada uno en un video:

Introducción general al curso

1.1 La madre. Aspectos generales

1.2 La madre cuando recibe la mala noticia

1.3 La pérdida vivida desde el cuerpo (2º y 3er trimestre de embarazo). Tratamiento expectante.

1.4 La pérdida vivida desde el cuerpo (1er trimestre de embarazo). Tratamiento expectante.

1.5 La subida de la leche en la pérdida

1.6 El puerperio en la pérdida gestacional y perinatal

 

El resto de los temas están en preparación. Iremos avisando a medida que estén listos.

 

También podrás disfrutar de los siguientes cursos monográficos:

Rituales en duelo. Sanando la herida.

La culpa y cómo gestionarla

Alimentos que sanan

Acompañando a quien transita el duelo

Las emociones perdidas. Las pérdidas en reproducción asistida.

 

Hoy por hoy no existe centro físico ni on line que ofrezca una formación tan completa sobre un tema tan controvertido y de candente actualidad como es la muerte gestacional y perinatal.

Todo esto lo encuentras en la Formación on line Duelo Gestacional y Perinatal. Podrás cursarlo desde la comodidad de tu casa, en el horario que mejor te venga, y siempre a tu ritmo.

Quincenalmente recibirás un email con el enlace al video del tema correspondiente. Serán dos temas al mes.

Tendrás a tu disposición un grupo secreto en FB para consultas e interacción con el resto de miembros del curso.

 

 

Un saludo:

Mónica Álvarez

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Conceptos increíbles: Microquimerismo

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MicroquimerismoDurante el embarazo el intercambio químico, celular y genético, (así como psicológico, espiritual y metafísico) es  bidireccional entre una madre y su bebé. Esto es interesante ya que si internalizamos que no somos una entidad genética individual, es mas fácil comprendernos como un ecosistema.

Este estudio publicado en septiembre de 2012, encontró evidencia de cromosomas Y en el cerebro de mujeres que gestaron varones, la madre adquirió este ADN foráneo durante la gestación (utilizaron madres que gestaron varones, ya que como las mujeres solo tienen cromosomas X el cromosoma Y resultaba un indicador evidente de traspaso de células del feto a su madre.

Aun no se tiene la suficiente evidencia como para tener certeza absoluta del efecto que tiene el microquimerismo sobre la salud de la madre, Se cree por un lado que podría ser el causante de enfermedades auto inmunes (que son más frecuentes en mujeres) aunque también que estás células madres provenientes del feto pudieran tener la capacidad de reparar daños celulares en órganos de la madre.

De una forma u otra este concepto explica como parte de un bebé vive por siempre dentro de su madre. Hágase notar que el microquimerismo ocurre culmine o no el embarazo con el nacimiento de un bebé. Pudiera, en ese sentido, ser un punto de consuelo para una madre que pierde a su bebé, tener la garantía de la existencia del otro así sea en niveles celulares, pero que llevas dentro y puedes honrar con tu propia vida.

Tu Bebé Vive en Tí.

 

Gracias por traernos este post Placentera

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El nacimiento de Luna Williamson

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mi_gerbera_s

Desde el blog El parto es nuestro nos llega esta historia de parto dulce, triste y conmovedora. Te invito a leer, compartir, dejar vuestros comentarios. Estoy segura de que no te va a dejar indiferente. 

Mónica

Éste no es un relato de parto cualquiera.

Demuestra que se pueden hacer las cosas de otra manera.

Cuidar como ha cuidado esta familia el nacimiento de Luna, que murió antes de nacer, significa cuidar un proceso de duelo, cuidarse. Significa no añadir más dolor al que ya tienen que soportar una madre, un padre y unos hermanos en estos momentos.

Integrar ese dolor en la vida de una familia sólo es posible si estas horas cruciales se preparan y se cuidan, se acompañan con tiempo, respeto y suma sensibilidad y profesionalidad.

De esta manera evitamos los duelos patológicos y medicados, unimos familias en vez de separarlas y vemos crecer a los profesionales que las acompañan.

Gracias, Cheli, por tu gran generosidad. 

…………………………………………………………………

Ayer a la madrugada nació Lunita. A las 2.45 de la mañana, el 21 de junio 2013, nació Luna Williamson, después de un parto fácil y demoledor de 5 horas, con hora y media de expulsivo. Pesó 550 grs, incluídos higromas y mantitas que lavó Gaspichus y bordamos Lucas y yo.

El 20 de Junio era el cumple de Wynn. Cuando nos despertamos le dimos regalitos, hicimos un desayuno especial y soplamos velitas. Tomando mi segunda taza de té rojo con miel sentí contracciones. El 19 de junio por la noche, antes de irnos a dormir fui a hacer pis y noté una mini mini manchita de sangre que acompañaba lo que sospechábamos desde hace días que era tapón mucoso. Pero no lo quise pensar, y de hecho me fui rapidito rapidito a la cama, cerré los ojos con fuerza y me obligué a dormir.

Pero el 20, después de desayunar, tuve leves contracciones. Fui a hacer pis y de repente, plof, rompí bolsa. Salió con fuerza- líquido amniótico con su precioso olor, pero color marroncito. Marrón claro, transparentoso, pero marrón. Entonces llamé a mis comadronas. Hablé con Aythami, que estaba trabajando, y quedamos en que yo lo iría sintiendo y ya les avisaría. Lo que sentí fue miedo. Volví a llamar. Les pedí a Anabel y Paca que vinieran. Las esperé tirada en el baño de arriba, con los chicos al ladito. Gaspar no dejaba mi lado. Me regaló un dibujo: esta es la mamá y este es el bebé y este es el líquido marrón. Lucas no dejaba de hablar. Bajaron a jugar con Wynn. Antes me limpió el piso del baño, cumplió mil órdenes de pasar la aspiradora y ordenar el living y andá con los chicos y llamá a andá con los chicos y llamá a Evelyn y llamá a mi hermana y volvé a llamar a mi hermana si viene Evelyn y pasaste ya la aspiradora y quiero un kukicha frío pero por favor, la aspiradora.

Anabel y Paca vinieron para nada, porque solo tuve esas tres contracciones confundibles antes de romper bolsa. Pero vinieron para todo, para permitir el parto que tendría en algunas horas. Con esa visita se fueron mis miedos. Yo había estado tirada en el piso del baño, queriendo hacer pis pero negada, por si sin querer fuera a nacer Lunita, y nosotros solos. Entonces entra Anabel, me da un beso y yo: ay que suerte que llegaste, me moría de ganas de hacer pis. Y me siento en el wáter y me pongo a mear! Ni yo me lo creía. Bien, dejamos el decoro. Paca me trae agua, me abraza, me invita a un bañito, pero estoy tan aterrada que ni puedo. Me deja. Y se va al lado a jugar a los playmobils con los chicos.

Al final decido que sí quiero un baño, y me lo preparo yo solita. Salvo que hay un bicho. Y no sé si Paca es super valiente, o estaba en módulo doula, o el bicho no era para tanto, pero me saca el bicho ella solita; y eso que en casa el encargado oficial de sacar bichos y arañas es Wynn.

Entonces yo con mi bañito. Me calmo. Y quiero un tacto. Había hablado con las chicas que no quería ningún tacto, que ni me lo sugirieran. Pero ahora quería. Anabel me hace un tacto, yo en el wáter. Tengo el cuello borrado y estoy de 1 cm. Hablamos, me pregunta cosas, me dice cosas, y conectamos y la tengo, es mi matrona, la amo. Me entrego plenamente, confío en ella con todo mi ser sin dejar de poder decirle qué quiero y como lo quiero y contarle las cosas que me importan. Siento una conección tan fuerte y hermosa. Me llena.

Se pueden ir.

23.junio.2012

Llegó Evelyn y estuvo todo el día jugando con los chicos, cocinando, mandándome a dormir la siesta. En un momento fuimos Wynn y yo a comprar más empapadores. Casi vuelvo corriendo, la sensación de salir de casa sin mis hijos… han pasado un par de días y cada vez que no estamos todos juntos tengo que acordarme de seguir respirando. Compramos suficientes compresas y empapadores como para un parto comunitario. El de la farmacia nos dice al irnos: que salga todo bien. Si supieras, chiquito, si supieras…

A las 9.30 de la noche empiezan mis contracciones. Empiezan de verdad, son suaves, presentes, verdaderas, me mecen. Gaspar ya está dormido, Wynn me trae la pelota, Lucas me abraza, se mece conmigo, me habla. Evelyn cocina, me escucha. Llamamos a las chicas. Habla Wynn, pero cojo yo el teléfono porque les tengo que contar que estoy bien, que no tengo miedo.

Cenamos. Ellos comen y yo prendo velitas. Wynn se va a acostar a Cas, y Evelyn y yo preparamos el salón con el calefactor, un colchón, toallas, empapadores, Snatam Kaur. Evelyn me pregunta, con calma, cómo lo quiero hacer si Lunita nace antes de que lleguen. Es de noche, adentro está calentito, la luz es linda, está todo listo. Afuera, brilla la luna, adentro, todo cálido. Y yo no tengo miedo. Estoy.

Acá, presente, con mis contracciones mecedoras, mías, suaves, ciertas. No pasa nada. Si nace, puede nacer acá, sobre el colchón mullidito; y ya cuando lleguen las chicas, ya verán que onda.

Baja Wynn. Cas ya se durmió. Y me acompaña, yo sobre la pelota.

El leitmotiv del parto es que me meo. Prefiero estar en el baño, para mear tranquila. Me voy al baño de abajo, que es tan chiquitito. Yo en el wáter, meando entre y durante contracciones, Wynn agachado a mis pies. Con las contracciones, necesito apoyar mi cabeza contra su mano y empujar. Algunas son suaves, otras son fuertes. A veces me sale un aaaaa gutural, a veces un gruñido. Ahí vamos.

De repente aparece Aythami, agachadita, me hace un mimito. Ay, que sorpresa, que lindo que hayas venido, digo yo, re contenta, de repente, la anfitriona. Quiero un tacto. Aythami super suave, amorosa. Estoy de unos 5 cm. Genial. Sigo con mis contracciones. Se entreabre la puerta, y le veo a Anabel. Ay, hola, la saludo. Me alegro tanto al ir viéndolas, como cuando sí que viene la gente a tu fiesta. Al ratito aparece un vaso de agua; es Paca, mi hermosa. Que lindo, estamos todos.

Seguimos en el baño, con una velita, con contracciones, con el calefactor, Wynn y yo. Apoyo mi cabeza en su mano. Viene una bolsa de agua caliente, que suerte, me duele la espalda. Son contracciones de baile. Algunas, como orgasmos, se montan una encima de otra. Está bien. Puedo. Salvo 3 o 4 contracciones desubicadas que me destrozan. Pienso que quiero que me corten, que me saquen lo que me tengan que sacar, ya. Pero sin epidural, que eso tiene muchos riesgos, que lo hagan así no más.

De repente, wow…siento algo, como una burbuja en la vagina. Hay algo, les aviso. Viene Aythami: ya está aquí. Voy a dejar mi manita para cogerla, si? Me quedo un ratito más pero ya me quiero ir al salón. Caminar es raro, porque tengo algo entre las piernas. Algo, pienso yo. Claro… Lunita.

Me tiro a cuatro patas sobre el colchón en el piso, y por suerte me cubren con mantas. Estoy como en una cuevita, tapada, escondida, con mi hija que está naciendo. Y lloro. Tengo contracciones, sigo escondida. Y lloro.

Así no. Me acuesto de espaldas, con las piernas dobladas. Me duele el alma. Luna nace ahora y ya no va a estar más. Lloro y me tiemblan las piernas. Me tumbo de lado y pongo la pierna de arriba formando un triángulo, para darle lugar a mi beba. Y pienso que raro si ahora hay que hacer desplazamiento, ¿cómo voy en el coche? ¿Cómo explican que vienen con una mamá con un bebé mitad adentro y mitad afuera?

Me doy vuelta, me reclino contra el sofá, como sentada. Quiero mirar. Pido el espejo, pido luz. Me jugué, no sé si me animo a mirar, pero parecía q las piernitas eran tan flaquitas. Y lo son. Flaquititas. Con dos pies perfectos, con deditos perfectamente formados. Lunita está de espalda, con el culito y parte de la espalda fuera. La quiero tocar. Su cuerpito está frío (ya lleva un rato fuera del calor de mi cuerpo), su piel brilla, pero no se rompe. Una piel desnuda, más desnuda que la desnudez. La toco con tanto cuidado. La puedo tocar! La toco. No tengo más contracciones. ¿Porqué no tengo más contracciones? Porque tu cuerpo siente que ya ha parido, Luna está en vagina. De a poquito la puedes ir empujando si quieres. Creo que quiero. Y lo intento. Pero sale muy despacito. Y cuando inhalo o cojo fuerza, se vuelve para dentro. ¿Por qué no sale? Porque necesita su tiempo. Y al día siguiente me doy cuenta que la que necesitaba su tiempo era yo.

Quiero terminar de parir. Tengo a Luna colgando, como atascada. Hago fuerza pero no sale. La tienen que sostener, cada vez que me muevo me da miedo lastimarla. Ay, Aythami, por favor, porqué carancho no tira esta mujer y listo!?! Pero no lo digo. Sí digo: me siento atrapada.

Cambio de postura, me pongo a cuatro patas, pero como por encima de Aythami que sigue sosteniendo, con una mantita, a Luna. Siento lo absurdo de este Twister que les estoy haciendo jugar. Lo resuelven. Las tengo a las tres atrás. Y de repente, el mismo plof! Y nace mi Lunita, mi linda puchila, mi puchilita hermosa.

Nace Luna, que estuvimos de parto juntas, juntos, todo este tiempo. Que me dio sus piecitos, sus piernas, su espalda para que la tocara, le hiciera mimitos con cuidado. Para que me enamorara de mi hija y recibiera su cuerpo. El cuerpo que la dejó vivir en mi por 26 semanas y 5 días. El cuerpo que elijió para sentirnos, para recibir nuestro amor y canciones y Reiki y besos. El cuerpo que la dejó estar suficiente tiempo para enseñarnos lo que nos faltaba aprender sobre el amor, sobre entregarse y estar presentes. Aceptar. El cuerpo que le permitió morir dentro de su mamá y nacer al día siguiente. Un cuerpo que no se descompuso dentro mío, que bailó a la perfección con mi cuerpo amateur, que de igual manera que la recibió y la cuidó, igual supo seguir sus pasos cuando llegó el momento de dejarla ir. Ese cuerpo que esperó a que mi cuerpo entendiera cómo me tenía que poner para parir.

Me cuidó.

Cuando salió su cabecita, las que la recibieron y la vieron y la aceptaron fueron mis brujitas. La cara de Lunita no se destinguía del todo entre los higromas. Tenía un ojito abierto, y otro escondido en el edema que tenía por toda la cara, la cabeza. Del pecho para arriba estaba toda, toda hinchada.

Les pedí que la taparan y me la acercaran. Todavía tenía el cordón, que parecía una lanita. Y la abracé, tapada. Y la quise tanto y me dolió tanto. Nos dejaron.

Los tres. Nosotros. Nuestro. Lloramos, nos amamos.

Plof. Ah, dije yo. Y escucho la voz calma y cálida de Anabel: la placenta. Vienen a ver nuestra placenta. Que salió perfecta, que es perfecta. Que hizo todo lo que tenía que hacer. Viene Evelyn y nos hace fotos, fotos. Menos mal que tengo esas fotos, me las sé de memoria. Me regalan algo nuevo todos los días. Paca hizo todo lo que le había pedido aunque en el momento me dejó de parecer importante. Ahora menos mal que tengo todos esos recuerdos tangibles de la presencia del cuerpito de Luna.

Nos quedamos un rato, los tres. Los 550 gramos de Luna sobre mi pecho. En brazos de Wynn. Le dije todo: los mensajes de los cinco mil ocho mil siete nueve catorce besos y abrazos de sus hermanos.

Lunita, te queremos mucho, mi chiquita hermosa, te amo. Lunita, mi amor, gracias, gorda, gracias.

Y supe que era hora de llamar. Porque si no venían a buscar su cuerpo ahora, me iba a olvidar que era solo su cuerpo, que no lo necesitábamos más, y me lo iba a querer quedar para siempre. Y mis tigresas me cuidaron, gestionaron todo. Cuando estuve lista, como quise, le dí a Paca el cuerpo de Lunita, envuelto en tantas mantas de algodón orgnánico no tratado no blanqueado no teñido, lavadas y secadas y bordadas por nosotros. Ojalá pudiesen haber sido de nubes, de tiempo, de amor tangible. Wynn quiso más. La tuvo un rato más. Y habrán hablado cosas entre ellos dos. Él y su hija. Siento que el relato del parto de Luna sigue. Que dos días más tarde sigue. Mi puerperio, nuestro puerperio. Ni sé que decir.

Sobre mis tetas, que parece que saben que Luna murió y nadie necesita su leche.

Sobre sus hermanos, que me deslumbran, que van sin miedo, abrazando el espacio que dejó Lunita.

Sobre mis brujas, su cuidado, las mil cosas desapercibidas que nos regalaron.

Sobre su madrina, que nos cuidó, que la tuvo en brazos. Mi amiga, que cogió en brazos a mi hija.

Sobre lo que entregué, y lo agradecida que estoy.

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Duelo gestacional y perinatal: Esta comunidad es para ti si…

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comunidad

* Has pasado por algún tipo de pérdida gestacional y/o perinatal y buscas respuestas y apoyo.

* Necesitas reconciliarte con tu cuerpo y con tu alma.

* Necesitas perdonar/te para poder continuar adelante con tu vida.

* Necesitas sanar tu corazón maltrecho.

* Sabes que tu pequeño es una de las experiencias importante que te han ocurrido en tu vida.

* Intuyes que te ha dejado pequeños y grandes regalos pero no sabes de qué manera llegar hasta ellos.

* Necesitas una persona que conozca el proceso del duelo y te acompañe de forma profesional en tu camino.

* Necesitas una persona que haya pasado por algo parecido y entienda el lenguaje de tu alma.

* Eres una profesional que trabaja con embarazadas y quieres conocer este aspecto de la maternidad para ofrecerles el mejor servicio.

* Eres una profesional que has pasado por una pérdida y necesitas trabajarla para poder seguir acompañando a otras madres.

* Eres una madre que pasó por una pérdida, crees que podrías acompañar a otras madres en su camino hacia su nueva vida y necesitas asesoramiento sobre cómo hacerlo.

* Crees que tu experiencia te ha llevado a vivir la maternidad de una manera mucho más consciente.

* Crees que el dolor da paso a una nueva manera de enfocar la vida, que es necesario ir más allá del sufrimiento y necesitas ayuda para lograrlo.

* Te gustaría contar con el apoyo del grupo en tu caminar.

 

Duelo Gestacional y Perinatal

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Cuerpo-mente en el embarazo. V. Habla con tus células. Conecta con tu bebé

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margaritasEva López Boluda es una mamá que ha querido compartir su historia con todas nosotras. Nos ha acompañado a lo largo de su historia y hoy se despide de nosotras. Si tú también quieres compartir la tuya puedes enviármela a esta dirección:

monica.alvarez@duelogestacionalyperinatal.com

 

 

En momentos de temor llegué a pensar que tal vez la vida me protegía no siendo madre porque mi hijo no naciera sano, tal vez me empeñaba en algo que no era correcto para mí pero tras estas dudas medité y me dije:” soy libre para elegir, mis ataduras son mentales, yo he elegido luchar, deseo ser madre de un hijo sano y fuerte y confío en ello y sobretodo confío en el ser que llevo dentro, él me ha demostrado su vitalidad y ganas de vivir, compartir la vida terrenal con nosotros, no debo con mis pensamientos generar otro resultado”. Por ello también hablo con mi cuerpo para que cada célula vibre en energía de salud y alegría, recorro cada parte de mi cuerpo con esta premisa para que así sea.

 

La comunicación con tu hijo se produce desde el momento que conoces o intuyes que forma parte de tu ser, por eso no dudes en hablarle, transmitirle pensamientos positivos, si desde el vientre materno nos están transmitiendo: amor, fuerza para salvar las dificultades y confianza en si mismo. ¿Qué clase de carácter estás generando en su ADN, qué predisposición tendrá ese ser cuando nazca y se enfrente a la vida? ¿Por qué esperar que nos entienda con palabras, que sepa razonar? podemos educar a nuestros hijos desde su formación, desde que son embriones, esos pensamientos son energía que les llega, cuantas veces en terapia nos han preguntado: ”¿ te ha contado tu madre como fue tu embarazo o nacimiento? Esta pregunta no es gratuita, la influencia de los padres es más allá de cuando tenemos un año, diría incluso que desde el momento que esa pareja decide tener hijos, cómo fue concebido.

 

Aunque dudemos de que estos pensamientos sean verdad o correctos, no hubiésemos preferido todos que desde pequeños nuestros padres nos hubiesen dicho: te amo, eres fuerte y confía en ti… ¿nuestra autoestima, capacidad de superación no hubiese sido bien distinta?. ¿Por qué no intentarlo?

 

Confiemos en nuestra intuición, con este embarazo, se ha multiplicado y ello me genera más confianza en mí misma, esa energía interna que emana desde dentro y sabes que va a pasar, a pesar del dolor y sufrimiento que padecí en ese viaje, creo que mi intuición conocía que lo iba a pasar mal pero el resultado ha sido tan maravilloso, he conseguido una excelente comunicación con el bebé que llevo dentro y una confianza que en que todo será como elijamos que sea, un mundo infinito de posibilidades se abre ante nosotros, disfrutemos del vuelo.

Eva López Boluda

 

Lee en este blog los otros artículos de Cuerpo-mente en el embarazo:

I. ¿Qué actitud eliges?

II. Vive el presente.

III. Guiar tu parto.

IV. Preparación de embarazo tras una pérdida

V. Habla con tus células. Conecta con tu bebé

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Cuerpo-mente en el embarazo. IV. Preparación de embarazo tras una pérdida.

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Algunos abortos de repetición se producen por superfertilidad

Eva López Boluda es una mamá que ha querido compartir su historia con todas nosotras. Si tú también quieres compartir la tuya puedes enviármela a esta dirección:

monica.alvarez@duelogestacionalyperinatal.com

 

El día 01/03/2012 supe que estaba embarazada de nuevo, una mezcla de emociones nos invadió , alegría pero también miedo por lo que pudiera ocurrir.

Teníamos un viaje concertado a New York, como habíamos implicado a una amiga para hacerlo juntos, decidimos realizarlo, aunque desde que se planteó este viaje yo tenía una sensación de rechazo por el mismo, no podía sentir ilusión, incluso antes de conocer mi estado, en este viaje intuía que algo no iba a ir bien, pero no tenía razones lógicas para tener esas sensaciones, tampoco queríamos vivir en el miedo y recuerdo del pasado.

 

La noche anterior a nuestro  regreso  de NY, tuve un sueño que me hizo alarmarme, al levantarme vi que mi tripa no estaba igual, parecía que había mermado. Lo comenté con mi marido y amigos pero ellos me dijeron que estaba obsesionada y que olvidase esas sensaciones, a las 18:30h sentí como algo resbalaba de mi interior, no quise asustarme pero sabía que algo no iba bien, nos encaminamos al musical que íbamos a ver “ Ghost” y al ir al baño, vi la sangre, empecé a llorar y aunque todos seguían diciéndome que no me asustase que era todo normal, continué sangrando cada vez más, así que decidí que era hora de ir a un hospital, sentada en la entrada del hall, llorando desesperadamente, una trabajadora del musical intentaba tranquilizarme pero yo sabía que no estaba bien.

 

Llegó una ambulancia y al subirme a la camilla pude ver la cantidad de sangre que había perdido, observé a los enfermeros hablando con mi marido, meses más tarde me contó que le dijeron que pensaban que había perdido al niño y que fuese fuerte conmigo.

Estando tumbada en la camilla y notando la sangre resbalar, de repente pensé: “ ¿Qué estamos haciendo? Tienes que sobrevivir, cuerpo deja de sangrar porque sino él no podrá vivir” sentí tan fuertes estas afirmaciones que supe que mi cuerpo iba a reaccionar correctamente, al cabo de unos segundos la sangre paró y no dejé de repetir a mi bebé: “ Tienes que sobrevivir”.

Fui ingresada y solicité que en el box me dejarán sola, en ese silencio hablé con mi hijo: “Vamos hacer un pacto, yo voy a luchar por ti pero necesito que tú también luches por vivir, desde este momento rompemos la cadena kármica o lo que exista que impida el no ser madre, nos lo merecemos tú y yo, lucharemos juntos”. En ese momento supe que esperaba un hijo varón, como intuía desde mucho antes y que su nombre sería David y que en ese momento todo estaba bien.

 

Entró mi marido en el box, nos abrazamos y le dije: “ Todo esta bien, el bebé está bien” yo sabía que nadie apostaba por ello, pero mi hijo y yo habíamos elegido: yo luchar y él vivir. Cuando el médico nos reconoció afirmó mi intuición, todos lloramos de alegría, hasta los enfermeros de la ambulancia se quedaron, aun habiendo pasado su turno de trabajo, para conocer el desenlace, nos fundimos en un afectuoso abrazo de alegría y agradecimiento, a ellos les regalamos las entradas del musical, la elección por mi parte de Ghost no creo que fuese fortuita.

Cuando regresamos a Madrid, por un estornudo, tres días después de lo ocurrido volví a sangrar en abundancia, de nuevo saqué fuerzas para recordar nuestro pacto y en urgencias mientras esperaba para ser atendida, volví a hablar con mi pequeño, no debíamos tirar la toalla y aunque siempre te queda algo de duda, en mi interior sabía que todo estaba bien.

 

Todo esto aconteció estando de 8 semanas, los médicos consideraron que era necesaria una baja médica, la cual he vivido  como unos momentos de unión y comunicación con mi bebé como nunca antes había tenido. Realizo meditación cada mañana donde me comunico con mi hijo, transmitiéndole: “amor, fuerza y confianza”. Creo que son unos valores muy importantes, si desde tu misma gestación te los están inculcando, ello se quedará grabado en tu ser, es una educación y transmisión que no tiene por qué realizarse cuando hayan pasado meses o años desde su nacimiento, somos lo que somos desde el mismo momento de la gestación.

Eva López Boluda

 

Lee en este blog los otros artículos de Cuerpo-mente en el embarazo:

I. ¿Qué actitud eliges?

II. Vive el presente.

III. Guiar tu parto.

IV. Preparación de embarazo tras una pérdida

V. Habla con tus células. Conecta con tu bebé.

 

 

 

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Dosier de prensa

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Encuesta Uma Manita¿Qué es Umamanita?

 

Umamanita es una Asociación sin ánimo de lucro que apoya a padres durante la muerte perinatal y neonatal. Creada por Jillian Cassidy y Juan Castro en el año 2008 tras la muerte intrauterina de su primera hija Uma. Después de una experiencia hospitalaria bastante negativa, sin apoyo emocional, descubrieron un vacío de información en castellano sobre el tema y que había una gran diferencia entre España y otros países en cuanto a la manera de apoyar a los padres después de una muerte perinatal.

 

 

¿Por qué este estudio?

 

La Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva publicada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el año 2011 reconoce la necesidad de mejorar los cuidados a madres después de la muerte intrauterina, pero no especifica cómo y en qué aspectos a las madres y padres les gustaría que mejoren los cuidados en este momento tan difícil que es la muerte de un hijo o hija deseado/a.

 

En España apenas hay información ni estudios acerca de la muerte perinatal y sus cuidados. Aunque existe una amplia gama de estudios en países anglo-sajones, esa falta de evidencia sobre las experiencias hospitalarias y sociales de padres españoles en un contexto español es uno de los grandes obstáculos para promover cambios y mejoras en los cuidados después de una muerte perinatal. Hoy por hoy somos dependientes de la evidencia anecdótica. Esta iniciativa es un intento para generar datos fiables que se puedan utilizar para asistir al desarrollo de cuidados tanto dentro del sistema sanitario como por fuera mediante asociaciones de apoyo.

 

 

¿Cuántas muertes al año?

 

En España no se sabe cuántas muertes intrauterinas hay cada año. Las estadísticas del I.N.E. proveen datos sobre muertes fetales entre la semana 22 y el parto y registran más de 1.500 muertes al año, pero es probable que estas estadísticas no sean fiables dado que los estudios en algunas CCAA han mostrado más de un 40% de infradeclaración16. En base a las cifras de infradeclaración se puede estimar que entre la semana 22 y el parto hay más de 2.000 muertes al año y posiblemente hasta 2.200.

 

 

Acerca de la Muerte Intrauterina:

 

Desde los primeros estudios de investigación en los años 70 en el Reino Unido, Suecia y EE.UU., entre otros países, se ha demostrado que para los padres y sus familias la muerte intrauterina, intraparto y neonatal temprana tiene un impacto devastador, omnipresente y de larga duración1,2,3,4. Para los padres es una experiencia que afecta profundamente a sus vidas5,6,7. La evidencia demuestra que para ellos no son las semanas de gestación las que influyen en la intensidad de su duelo8,9 sino el lugar que le han creado en su corazón, en su mundo afectivo, lo que condiciona que lo consideren hijo y persona10.

 

El duelo perinatal es diferente a otros tipos de duelo porque en el momento del nacimiento los padres no sólo se encuentran con la muerte sino con la disolución de un futuro, de las esperanzas, de los sueños y de parte de su propia identidad1,11; y resulta muy difícil enfrentarse a la dura realidad de la muerte de su hijo cuando hay tan pocos recuerdos de su corta vida. Además, después de una muerte perinatal los padres están expuestos a un alto riesgo de padecer un duelo complicado y prolongado12,13.

 

Tradicionalmente la muerte perinatal y su duelo han sido algo ciertamente ignorado por la sociedad y su sistema sanitario, tanto en España como en otros países14,15. La literatura sobre el tema caracteriza las relaciones médico-paciente con términos como ‘silencio’, ‘no-evento’ y ‘punto ciego’ y, aunque para los padres, una muerte perinatal muchas veces tiene la misma importancia que la de cualquier otro hijo, la literatura esgrime el argumento de que el duelo está negado y desautorizado, no solamente por el sistema sanitario sino también por las actitudes socio-culturales e institucionales, que dejan a los padres en muchos casos sin apoyo social15 ni reconocimiento legal.

 

 

ENLACE PARA LLEGAR A LA ENCUESTA:

http://umamanitaencuesta.limequery.com/index.php/643128/lang-es

 

ENLACE EVENTO DE FACEBOOK:

https://www.facebook.com/events/118496164987541/

 

 

 

Más información:

http://umamanita.es/

Jillian Cassidy (Presidenta) jillian@umamanita.es

Paul Cassidy (Investigación) paulcassidy@umamanita.es

 

 

REFERENCIAS

 

1. Lewis, E., 1979. Mourning by the family after a stillbirth or neonatal death. Archives of disease in childhood, 54(4), pp.303–6.

2. Leon, I.G. & Ph, D., 1992. Perinatal Loss: A Critique of Current Hospital Practices. Clinical Pediatrics, 31(6), pp.366–374.

3. Murray, J.A. & Vance, J.C., 2000. EFFECTS OF A PROGRAM OF INTERVENTION ON PARENTAL DISTRESS FOLLOWING INFANT DEATH. Death Studies, 24(4), pp.275–305.

4. Wing, D.G. et al., 2001. UNDERSTANDING GENDER DIFFERENCES IN BEREAVEMENT FOLLOWING THE DEATH OF AN INFANT?: IMPLICATIONS FOR TREATMENT. Psychotherapy, 38(1), pp.60–73.

5. McCreight, B.S., 2008. Perinatal Loss: A Qualitative Study in Northern Ireland. OMEGA–Journal of Death and Dying, 57(1), pp.1–19.

6. Cacciatore, J., 2007. EFFECTS OF SUPPORT GROUPS ON POST TRAUMATIC STRESS RESPONSES IN WOMEN. OMEGA–Journal of Death and Dying, 55(1), pp.71–90.

7. Pastor Montero, Sonia Ma et al., 2007. Experiencias y vivencias de los padres y profesionales ante la pérdida perinatal. Revista Paraninfo Digital, 1.

8. Peppers, L.G. & Knapp, R.J., 1980. Maternal reactions to involuntary fetal/infant death. Psychiatry, 43(2), pp.155–9.

9. Brier, N., 2008. Grief following miscarriage: a comprehensive review of the literature. Journal of women’s health, 17(3), pp.451–64.

10. López Garcia, A.P., 2011. Duelo perinatal: Un secreto dentro de un misterio. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 31(109), pp.53–70.

11. Scott, J., 2011. Stillbirths: breaking the silence of a hidden grief. Lancet, 377(9775), pp.1386–8.

12. Rådestad, I et al., 1996. Psychological complications after stillbirth–influence of memories and immediate management: population based study. BMJ (Clinical research ed.), 312(7045), pp.1505–8.

13. Hughes, P. et al., 2002. Assessment of guidelines for good practice in psychosocial care of mothers after stillbirth: a cohort study. Lancet, 360(9327), pp.114–8.

14. Rando, T., 1985. Bereaved parents- Particular difficulties, unique factors, and treatment issues. Social Work, 30(1), pp.19–23.

15. Malacrida, C., 1999. Complicating Mourning: The Social Economy of Perinatal Death. Qualitative Health Research, 9(4), pp.504–519.

16. Registro de Mortalidad Perinatal de la Comunitat de Valencia, 2004-2005, 2006-2007, 2008, 2009, 2010.Estudios Epidemiológicos y Estadísticas Sanitarias. Valencia

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Encuesta Uma Manita sobre Pérdida Gestacional Tardía

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Encuesta Uma Manita

 

Hoy quiero hablaros de esta iniciativa propuesta desde la asociación Uma Manita.

Es la primera vez que alguien realiza un estudio semejante y se está realizando aquí en España, con madres españolas.

Si tuviste una pérdida entre la semana 16 y el parto te invito a participar.

Es algo muy importante que gesta a su vez un antes y un después en el trato en los hospitales de estas experiencias tan duras para las familias. Pienso que una vez que se tengan los resultados no dejarán indiferentes a muchas personas que pueden introducir cambios efectivos en la forma de afrontar estas muertes en los hospitales.

Para participar clica en este enlace:

 

Pérdida Gestacional Tardía.

 

Desgraciadamente, las muertes gestacionales siempre van a seguir ocurriendo y tu experiencia puede ser vital para cambiar la experiencia de muchos padres en el futuro que pasarán por este trance. 

Muchas gracias por tu participación.

Mónica Álvarez

 

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