Declaración SUA: Madres y padres en duelo gestacional-perinatal

Pin It

 

DECLARACIÓN SUA

Madres y padres en duelo gestacional-perinatal

PEDIMOS RESPETO Y ATENCIÓN ADECUADA  

Los derechos de los padres en duelo y de los bebés fallecidos  están pendiente de ser reconocidos

Las madres y los padres de bebés que mueren intraútero, en el parto o pocas horas después de nacer expresan su malestar por la falta de respeto y de atención a sus necesidades y deseos en su dolorosa vivencia y reclaman:

1- Que todos los hospitales se planteen la mejor manera de atender en caso de muerte gestacional-perinatal, con la elaboración de una guía que recoja los puntos más importantes a tener en cuenta, tanto desde el punto de vista físico como emocional

Muchos hospitales no han consensuado nunca nada al respecto

2- Que las personas susceptibles de atender a padres que viven una pérdida gestacional-perinatal: obstetras, enfermeros/as, comadronas, etc. se formen para tal acompañamiento

Porque es parte de su trabajo, y es una necesidad para los padres que no se añada más dolor al que ya existe por la pérdida en sí debido a un mal acompañamiento: como trastorno de estrés postraumático, etc 

3- Que los padres sean informados de las distintas alternativas que existen para manejar la pérdida, de forma veraz, completa e imparcial, atendiendo la evidencia científica actual, basando sus prácticas en los estudios más recientes.

La costumbre general es imponer a la mujer unas actuaciones muy invasivas y obsoletas como legrados con cureta o partos inducidos por norma, sin informarla adecuadamente ni atender los deseos o necesidades de la madre

4- Que la madre tome parte en la decisiones sobre las intervenciones a las que va a ser sometida.

Pocas veces se hace partícipe a la mujer ni se la informa de todas las posibilidades de manejo de la pérdida que existen, sobre la subida de la leche, etc.

5- Que se tengan en cuenta los  deseos de la madre respecto del lugar donde se hace el ingreso, las pruebas, en maternidad o lejos de ella,  siempre que sea posible.

Hay mujeres que viven con mucho dolor  el ingreso en maternidad, oir a bebés llorar, estar al lado de mujeres que están de parto, esperar junto a embarazadas para hacerse las pruebas…

6- Que los padres sean informados de todo lo que acontecerá después, los procesos que se van a seguir, las ayudas con las que se contará, qué va a pasar con el cuerpo, qué pruebas harán, etc.

7- Que la madre pueda estar acompañada de una persona de su confianza y elección, que le brinde apoyo en todo el proceso.

A muchas mujeres se les niega su derecho a estar acompañadas en estos duros momentos, ni de su pareja ni de ninguna otra persona de confianza.

8- Que los padres tengan la oportunidad de ver y despedirse de su bebé , si lo desean, en un lugar íntimo, adecuado y sin prisas.

Aún hoy, en España, no se deja ver al bebé a muchos padres que expresan este deseo. O aún no hay una consciencia generalizada de que este hecho les puede hacer mucho bien.

9- Que los padres tengan derecho a estar con sus bebés las horas que estos permanezcan con vida, que estos bebés se les reconozca el derecho a estar acompañados ininterrumplidamente por sus padres en las UCI’s.

La entrada restringida es terrible para ambas partes y hay estudios científicos que avalan los beneficios mútuos de este contacto desde el primer momento y sin separaciones. Tanto si el bebé sigue adelante como si muere, es de suma importancia que no le separen de sus padres.

10- Que los padres puedan recuperar los restos de su bebé, en todos los casos, si así lo desean, sea de las semanas que sea su bebé fallecido en gestación.

Podemos enterrar una pierna, o que se nos entregue un quiste, una piedra de riñón, pero muchos de nuestros hijos muertos en el seno de su mamá son incinerados como despojos quirúrgicos o enterrados en fosas comunes. Es terriblemente doloroso para muchos padres.

11-Que haya un interés real por conocer las causas, por parte de los profesionales.

En los restos de un aborto sólo se analiza si es una mola (tumor cancerígeno), no se mira nada más, a día de hoy. En las autopsias de bebés un 40% de casos quedan por resolver. Un nuevo embarazo después de pérdida se vive con mucho miedo, si no se sabe el motivo de la pérdida anterior, se agudiza sobremanera la angustia y el miedo a que se repita sin poder hacer nada al respecto

12- Que cada pérdida sea tenida en cuenta para intentar esclarecer por qué pasó.

Porque es una crueldad no investigar porqué pasó hasta la tercera pérdida consecutiva. Si aún no es una necesidad para los médicos, ni para la ciencia, lo es para los padres, que deben acumular la friolera de pasar la vivencia de tres hijos muertos intraútero para que interese saber sobre su caso.

13- Que el tiempo de espera de los resultados no sobrepase un límite razonable de unos dos meses.

Hay demasidos padres que esperan mucho más, hasta incluso alrededor de un año.

14- Que los resultados sean explicados a los padres.

No enviados por carta como tantas veces se hace.

15- Que los bebés que mueren tempranamente en el útero tengan derecho a ser registrados.

Porque registrados para siempre quedan en el recuerdo y en el corazón de sus padres , y socialmente es como si nunca hubiesen existido.

16- Que se contemple y estipule una baja laboral real y concreta para estos casos.

Porque ahora hay que inventarlas con falsos nombres, como “depresión”, o que el padre vuelva al trabajo YA como si no hubiera pasado nada.

17- Que se atienda el proceso de la pérdida no sólo en la detección y durante el proceso sino también después, durante el puerperio: recuperación física, subida de la leche, necesidades emocionales, agotamiento, etc.

                                                                            Primavera 2012

 

 Puedes aportar tu firma a favor de este escrito aquí.